Feng Shui y el concepto de energía

Para acercarnos mejor al Feng  Shui, primero debes familiarizarte con algunos conceptos esenciales de la filosofía Taoísta, tomando en cuenta que son mapas que invitan a confrontarte con la experiencia propia.

El Feng Shui está basado en el concepto que la cultura China tenía de la energía, que era considerada como la fuerza responsable del cambio en el universo. 

Para la cultura china el hombre, como todo en la naturaleza, es una acumulación de energía que se influye mutuamente y se transforma siguiendo unas leyes naturales predecibles, y que además está rodeado de esa energía, como un pez en el agua.

La energía y el cambio están conjuntados por necesidad, y si el cambio es la base de la existencia, ¿cuál es la base del cambio?. El cambio es el resultado de la interacción de dos energías opuestas (bipolar) que penetran en el universo y lo dinamiza.

Los chinos han propuesto el Yin y el Yang como los dos polos de la fuerza universal y han propuesto una energía llamada Qi que oscila entre estos dos polos.

En China aceptan el cambio, esto explica la existencia de un libro como el I Ching, dedicado a cambiar y usar símbolos que expresen el flujo de la energía del universo. Este libro nos presenta una imagen móvil del cambio, pero un cambio que obedece a las leyes y es predecible. “Si el cambio es predecible y legítimo, es posible adaptarse inteligentemente a los cambios que se encuentran”. Esta actitud proporciona seguridad y confianza.

El Feng Shui tiene como objetivo estudiar la energía vital llamada Qi, su flujo en los espacios y el efecto que tiene sobre las personas.

En Feng Shui, a la energía se le da el nombre de Qi, se entiende como la energía que sustenta la vida. La energía es la parte no visible de la forma y de la materia. Cualquier cambio sustancial en nuestra vida es influenciado por la energía vital que se tenga en ese momento de cambio.

Médicos y geomantes, forzados por darle un valor al concepto de energía, distinguieron diversas pautas energéticas tales como fluctuaciones, velocidades, funciones, intensidades, estructuras, movimientos, direccionalidades, transformaciones, interrelaciones, intercambios incesantes y diversos estados de conciencia; variables que deberán ser tenidas en cuenta al realizar armonizaciones con Feng Shui.

A lo largo de la historia, grandes civilizaciones han influido en la energía de los lugares con construcciones diseñadas para estimular la energía, como las pirámides egipcias o mayas y construcciones en todo oriente.

La antigua geomancia buscaba la concentración y la intesidad de energía en centros activos de su fisiología, para desarrollar el espectro de la conciencia.

Por lo que el Feng Shui, plantea una doble vertiente: Terapéutica y de desarrollo personal.

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