Conectar con nuestro entorno

Podemos reconectarnos a la naturaleza y sus ciclos para reconocer nuestra propia naturaleza energética y adquirir una visión más integradora que nos ayude a desenvolvernos en nuestras vidas con fluidez y más conscientes de nosotros mismos.

El espacio que habitamos es parte de nosotros y nos brinda la oportunidad de conectarnos con nuestro entorno y con nosotros mismos. Nos abre puertas a un mundo de energía donde vincularnos y poder desarrollarnos a nivel personal creando salud.

Nuestro cuerpo está formado por canales energéticos y podemos conectarnos al mundo a través de ellos. A lo largo del tiempo hemos ido perdiendo esta conexión con el mundo que nos rodea, con nosotros mismos y con las personas siendo la razón de que nos sintamos incompletos y vivamos en un mundo tan individualizado.

Para restablecer esta conexión es importante que volvamos a percibir el mundo apoyándonos en el hemisferio derecho, intuitivo, simbólico, integrador, que pongamos atención a nuestro espacio y a nuestro cuerpo. Los antiguos Taoístas buscaban la comprensión directa y sin palabras de la naturaleza y el universo.

Hoy en día tenemos ese reto, convertir el desequilibrio de hormigón y electromagnetismo, en un lugar vitalizante y que nos sirva de herramienta para alcanzar nuestras metas. Si reconoces las pautas energéticas de tu espacio y su vinculación con tu campo energético puedes establecer enlaces energéticos más específicos según la necesidad del momento.

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