2012 Final de un Ciclo Largo. Entrevista a Gregg Bradem

 Laurie Nadel, entrevistó al Dr Gregg Braden en el 2009, en esta entrevista,  explica por qué el 2012 marca el final de un ciclo largo. 

Gregg Braden trabajó como experto en geología computacional durante años para compañías como Phillips Petroleum o Cisco Systems, desarrollando una sólida carrera como científico y experto en informática. Pero llegó un momento que se dió cuenta que había profecías que la ciencia estaba empezando a confirmar poco a poco en nuestros días… como las relativas a la inversión polar.

En 1980, Gregg Bradem, tras escuchar diferentes opiniones acerca de lo que representaba el año 2012, “el fin del mundo”, “el comienzo de una era de paz”, “el fin del mundo como lo conocemos”, decidió investigar por sí mismo de que trataba el año 2012. Para ello estudió los grandes ciclos del tiempo y así entender cómo se habían creado los calendarios que daban esta información sobre el año 2012 como final de un ciclo largo.

La ciencia nos dice que nuestro planeta y nosotros que vivimos en él, estamos bajo la influencia de grandes ciclos de tiempo. El ciclo actual en el que nos encontramos, es un ciclo de 5,125 años, que termina en el solsticio de invierno del 2012, el 21 de Diciembre. 

Se habla de que los polos magnéticos van a cambiar de posición, pero no existe una evidencia científica que sostenga esta teoría. Sí que hay registros geológicos donde se ha observado que ha habido una inversión en los polos magnéticos en los últimos 4 millones de años, pero en estos momentos, no se ha registrado el debilitamiento necesario que necesitan los polos para que sufran una inversión en los próximos años. 

Lo que sí han descubierto los científicos y se han hecho publicaciones sobre ello, es que el centro de nuestra galaxia está irradiando “filamentos magnéticos” y que por la posición en que se encuentra nuestro planeta está recibiendo estas irradiaciones. Dependiendo de la posición en que nos encontremos en el momento de la irradiación, los efectos son  intensos o tienen un efecto menor.

El 21 de Diciembre del 2012 hay una irradiación en línea recta hacia nuestro planeta y recibiremos de pleno el campo de energía. 

Con respecto a los ciclos del tiempo, el tiempo es una onda que se mueve en una dirección y siguen ritmos naturales por lo que se puede medir, calcular y predecir cuando las condiciones para un acontecimiento van a suceder repetidamente. Para determinar qué es lo que pasará en el año 2012 se puede mirar el registro geológico, y  hacernos una idea de lo que podemos esperar para estos próximos años. También, en el registro arqueológico podemos ver lo que estaba sucediendo a las civilizaciones y a la gente que nos precedieron. 

Las muestra fractales de los registros tomados en la Antártida, que son patrones de las condiciones de los acontecimientos para el año 2012, muestran que en esas fechas los campos magnéticos de la tierra se debilitaron, aumentó la irradiación solar y el hielo de los polos empezó a derretirse. El clima empezó a cambiar, los océanos empezaron a elevarse y los patrones del tiempo comenzaron a cambiar.

Y eso es lo que nosotros llevamos experimentando. No significa que algo esté mal, sino que estamos en el punto final de un gran ciclo, y esto es lo que siempre sucede cuando se dan estas condiciones. Ya estamos experimentando cambios vaticinados como terremotos, tsunamis, incendios en bosques y este cambio puede suceder en cualquier parte y en todas partes.

Los registros geológicos muestran que los cambios son intensos, pero de corta duración, no duran de generación tras generación. Habrá personas que sientan más que otras el choque de estos cambios y experimenten problemas.

 Registros arqueológicos muestran que civilizaciones que han estado en el punto de ciclo donde nos encontramos nosotros ahora, no comprendieron el cambio y  cometieron errores como luchar entre ellos por los recursos y todos perdieron, las civilizaciones colapsaron. Nosotros tenemos la oportunidad de no cometer ese mismo error. Podemos elegir trabajar juntos para salvarnos en este breve periodo de cambio.

Si cometemos los mismos errores del pasado todos perderemos. Sin embargo, cada uno de nosotros podemos aprender una manera de ser que influencie los campos de la tierra de una manera positiva. Una existencia basada en el corazón.

En los últimos años la ciencia ha hecho un descubrimiento revolucionario. Hallaron que cuando utilizamos el músculo del corazón para crear emociones de gratitud, aprecio, cuidado, generamos un campo magnético dentro de nuestro cuerpo, que es parte del campo magnético de la tierra que experimenta el cambio.

El campo magnetico de la tierra regula todo, desde el clima, las capas de hielo, y los niveles del mar. Une toda la vida sobre la tierra. Cuando nosotros creamos una emoción común, esa experiencia es llamada “coherencia” (medida creada entre el corazón y el cerebro) y es de 0.10 Hertz. Los campos magnéticos del corazón están ahora siendo documentados.

En este tiempo de desafíos podemos aprender el idioma del campo magnetico que está creando cambios e influenciarlos para traer eses campo de caos al orden. Tenemos la capacidad para regular el campo magnético ajustando la forma en que trabajamos juntos, a través de nuestros corazones.

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