Qué energía tienes y Qué quieres cambiar

Nos preocupamos por lo que comemos, hacemos ejercicio para estar mejor físicamente, buscamos tiempo para relajarnos, intentamos estar saludables pero ¿con qué fin?

 Cuando decidimos hacer alguna actividad para dedicarnos a nosotros, a nuestra persona, ya sea practicando Yoga, Tai Chi, ejercicio físico, realizando talleres especializados o terapias ¿sabemos realmente que hay detrás? la salud por la salud o la salud para cumplir un sueño, nuestro sueño.

Todos albergamos un gran sueño en nuestro corazón, un potencial por descubrir, y deberíamos enfocarnos a vivir este sueño y convertirlo en una realidad. Porque sabemos que vivir sin un propósito nos termina dejando incompletos.

Cuando hablamos de la energía que tenemos, normalmente nos referimos a si estamos cansados o activos para realizar nuestras actividades en el día a día. Pocas veces nos paramos a pensar que también podemos utilizar nuestra energía para conectarnos con nuestro cuerpo energético y nuestro cerebro simbólico (hemisferio derecho) para crear enlaces con la energía que nos rodea y que nos ayude y facilite trabajar en nuestros bloqueos, y así desarrollar una actitud, una manera de ver la vida que nos ayude a afrontar situaciones en el día a día que no implique un desgaste físico y emocional.

Durante siglos, para sobrevivir y adaptarnos al entorno y crear la sociedad y el mundo en el que vivimos, nos hemos apoyado en el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro (racional, organizador, clasificador, discriminador), en detrimento del hemisferio derecho (intuitivo, simbólico, integrador).  Esto nos ha llevado a crear un mundo relativamente más seguro y más cómodo, pero a su vez ha menguado nuestra capacidad intuitiva e integradora haciendo que perdamos la conexión con el mundo que nos rodea,  con nosotros mismos y con los demás. Por eso, no es de extrañar que a veces nos sintamos incompletos, esa sensación de que nos falta algo, pero no identificamos qué es.

Nuestro cuerpo está formado por canales energéticos y podemos conectarnos al mundo a través de ellos. Antiguas culturas hacían referencia a esta conexión, que a lo largo del tiempo hemos ido perdiendo y en muchos casos se ha roto. Para restablecer esta conexión es importante que volvamos a percibir el mundo apoyándonos en el hemisferio derecho, intuitivo, simbólico, integrador, que pongamos atención a nuestro espacio y a nuestro cuerpo.

Podemos reconectarnos a la naturaleza y sus ciclos para reconocer nuestra propia naturaleza energética y adquirir una visión más integradora que nos ayude a desenvolvernos en nuestras vidas con fluidez y más conscientes de nosotros mismos.

Hoy en día tenemos ese reto, convertir el desequilibrio de hormigón y electromagnetismo, en un lugar vitalizante y que nos sirva de herramienta para alcanzar nuestras metas. Si reconocemos las pautas energéticas de nuestro espacio y su vinculación con nuestro campo energético, podremos establecer enlaces energéticos más específicos según la necesidad del momento.

El espacio que habitamos es parte de nosotros y nos brinda la oportunidad de conectarnos con nuestro entorno y con nosotros mismos. Nos abre puertas a un mundo de energía donde vincularnos y poder desarrollarnos a nivel personal creando salud.

Podemos dirigir nuestra energía a vivir una vida más completa, que nos haga vibrar, con un propósito que nos haga sacar todo nuestro potencial, nuestro verdadero yo interior.

Conferencia en Valencia, 15 de Septiembre 2012

Lugar: Centro Cultural La Pexina (Pº La Pexina 42) Valencia

Hora: 18:00

Evento:  DIA MUNDIAL REIKI USUI 2012 VALENCIA

 

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